domingo, 7 de mayo de 2017

CANCIONES INÉDITAS, UNA LETANÍA POCO CREATIVA

  

Abel Medina Sierra

Cerrado el telón de la versión conmemorativa de medio siglo del Festival de la Leyenda Vallenata, con mente reposada y diluida la resaca, conviene la hora de los balances y las reflexiones. En particular me quiero referir al concurso de la canción vallenata inédita, que en esta ocasión coronó como rey de reyes a Ivo Luís Díaz.  La decisión causó cierta extrañeza pues era claro el favoritismo del son de Julio César Daza y la canción ganadora, “El rey de los cajeros” tuvo muchas críticas en la semifinal por la saturación  de voces que la hacía casi inaudible para el público. A veces suele pasar en los festivales, que ciertas canciones se imponen más por el peso simbólico de la letra que por su calidad estética, en este caso, se quiso honrar al cajero Pablo López al declarar como ganadora esta canción. Al fin, el verdadero homenaje a la dinastía López fue este año y se sigue demostrando  que para muchos jurados, el apellido de los concursantes pesa mucho.

lunes, 10 de abril de 2017

MURIÓ EL PIQUE EN EL VALLENATO



Por: Abel Medina Sierra

Juancho Rois, el rey del pique 
Mientras escucho “La morriña”, paseo de Diomedes Díaz con el canto edulcorado de Juan Piña y ese despliegue birrioso de notas de Juancho Rois, se me ocurre escribir estas líneas lamentando la pérdida de un estilo que tuvo su época bonancible a inicios de  los años 80´s: el acordeón picado.

En esa época, ocurrió la más fecunda eclosión de acordeoneros del vallenato, era el boom del pique. Fue un estilo que tuvo su sustrato en el acordeón picado, de transportes, entrecruzamiento de la lira y los bajos que fue el legado de Luis Enrique Martínez. Por algo lo llamaron “El Pollo Vallenato”, por su estilo que llaman “picado”. También se tomó del tono festivo y rápido que imprimía Alfredo Gutiérrez y del cual bebió Emilianito Zuleta e Israel Romero. 

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL VALLENATO EN CUIDADOS INTENSIVOS



Abel Medina Sierra
Publicado en Diario del Norte (12/09/16)
Las alarmas las prendió el compositor y gestor cultural   Adrián Pablo Villamizar.  Como quiera que él “parió” la iniciativa que tuvo como fruto las declaratorias de la música tradicional vallenata como Patrimonio Inmaterial de la nación en el 2014 y, posteriormente, su inclusión en la Lista Urgente del Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Unesco en el 2015, Villamizar  es una voz autorizada porque le duele que su gesta se estrelle contra la futilidad de  las declaratorias y su camino inexorable a un túnel sin luz al final.

domingo, 26 de junio de 2016

EL PASEAITO Y EL PASEBOL ¿LOS PARIENTES PERDIDOS DEL VALLENATO?


Abel Medina Sierra

Comienzo estas reflexiones reconociendo,  de antemano,  que la tesis que presento me puede costar el aprecio y ganar animadversión de algunos investigadores, melómanos y músicos,  tanto del género vallenato como de las músicas arraigadas en las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar. Me declaro, entonces, en riesgo de recibir dardos desde dos trincheras opuestas. 
Lo digo por el siguiente antecedente. Durante el Encuentro de Investigadores de Música Vallenata del año 2015, en casa de su organizador Jaime Maestre Aponte en Valledupar, ya casi de madrugada;  entre algunos de los asistentes estaba Chane Meza y uno de sus hermanos, músico también. Al sonar un paseaito,  creo que “Los Sabanales”, se me dio por expresar que para el público en general del país, si se les pregunta qué tipo de música era esa canción, estaría seguro que dirían que un vallenato. Indignados y con iracunda molestia, Chane y su hermano, recogieron sus instrumentos y salieron raudos de la fiesta. “Ha acabado usted con la parranda”, me reclamó mi compadre y colega Poncho Camargo quien también disfrutaba de la, hst entonces agradable,  velada. 

jueves, 17 de marzo de 2016

EL ANACRONISMO EN LA INVESTIGACIÓN DE LA MÚSICA VALLENATA


Abel Medina Sierra
Publicado en Diario del Norte (10,03, 16)

En días reciente envié a mi listado de contactos de investigadores, comentaristas, analistas y periodistas que suelen escribir sobre la música vallenata una invitación para participar en la edición de un libro sobre el cantante y compositor Jorgito  Celedón  con el auspicio de la Corporación Festival Francisco El Hombre y la Universidad de La Guajira.  La incitación iba dirigida a  no menos de cuarenta personas de las cuales, solo una respondió positivamente.     

El silencio fue más que elocuente, pero una de las respuestas sirvió para confirmar mis sospechas, o más que sospechas, mi certeza. El analista, de quien por respeto omito el nombre, decía, palabras más palabras menos: “canta bien el muchachito pero aún hay que esperar muchos años para que ese adolescente merezca escribir sobre él, su carrera aun esta en pañales como para analizarla”.

jueves, 19 de noviembre de 2015

CALIXTO OCHOA SIEMPRE SERÁ UN REY


Por :  Edgar  Cortés  Uparela  
Artículo publicado en Lecturas Dominicales de EL TIEMPO el día 24 de abril de 1994

                                
Lo que no imaginaban Juan y Rafael Ochoa Campo era que, cuando ellos salían a trabajar en el campo, su hermanito de 10 años, Calixto Antonio, trataba de descifrar los secretos del acordeón que tenían para amenizar sus parrandas.
La familia Ochoa Campo, conformada por César Salomón, María de Jesús y sus siete vástagos, estaba pendiente, como la mayoría de las familias de la bucólica Valencia de Jesús (Cesar), de cualquier oportunidad de trabajo en las labores agrícolas o ganaderas para procurar su subsistencia. No escapó a este destino Calixto, nacido el 14 de Agosto de 1934, y muy joven debió desplazarse a Valledupar para trabajar en la finca de Lucas Monsalvo, localizada en las cercanías del pueblo, donde debía levantarse a las tres de la mañana para cumplir su tarea diaria de ordeñar veinte vacas y situar la leche en Valledupar antes de las siete.

viernes, 23 de octubre de 2015

LA JERGA MUSICAL DEL VALLENATO


Abel Medina Sierra
Publicado en Diario del Norte (22,10,2015)

La música como comportamiento humano  es  también un lenguaje, pero que requiere de otro lenguaje para referirse a ella. En este caso, se trata de un metalenguaje. La terminología musical es amplia y colmada extranjerismos en los que prima el italiano.  Otro caso ocurre con las músicas populares en las que los actores son, en la mayoría de los casos, de oídas, con formación empírica y artesanal. En lo que respecta al vallenato, la  terminología universal de la música dice poco a nuestros cultores por la escasa formación y referentes sobre este tecnolecto como se denomina un  lenguaje técnico asociado  a un oficio o profesión.