domingo, 26 de junio de 2016

EL PASEAITO Y EL PASEBOL ¿LOS PARIENTES PERDIDOS DEL VALLENATO?


Abel Medina Sierra

Comienzo estas reflexiones reconociendo,  de antemano,  que la tesis que presento me puede costar el aprecio y ganar animadversión de algunos investigadores, melómanos y músicos,  tanto del género vallenato como de las músicas arraigadas en las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar. Me declaro, entonces, en riesgo de recibir dardos desde dos trincheras opuestas. 
Lo digo por el siguiente antecedente. Durante el Encuentro de Investigadores de Música Vallenata del año 2015, en casa de su organizador Jaime Maestre Aponte en Valledupar, ya casi de madrugada;  entre algunos de los asistentes estaba Chane Meza y uno de sus hermanos, músico también. Al sonar un paseaito,  creo que “Los Sabanales”, se me dio por expresar que para el público en general del país, si se les pregunta qué tipo de música era esa canción, estaría seguro que dirían que un vallenato. Indignados y con iracunda molestia, Chane y su hermano, recogieron sus instrumentos y salieron raudos de la fiesta. “Ha acabado usted con la parranda”, me reclamó mi compadre y colega Poncho Camargo quien también disfrutaba de la, hst entonces agradable,  velada. 

jueves, 17 de marzo de 2016

EL ANACRONISMO EN LA INVESTIGACIÓN DE LA MÚSICA VALLENATA


Abel Medina Sierra
Publicado en Diario del Norte (10,03, 16)

En días reciente envié a mi listado de contactos de investigadores, comentaristas, analistas y periodistas que suelen escribir sobre la música vallenata una invitación para participar en la edición de un libro sobre el cantante y compositor Jorgito  Celedón  con el auspicio de la Corporación Festival Francisco El Hombre y la Universidad de La Guajira.  La incitación iba dirigida a  no menos de cuarenta personas de las cuales, solo una respondió positivamente.     

El silencio fue más que elocuente, pero una de las respuestas sirvió para confirmar mis sospechas, o más que sospechas, mi certeza. El analista, de quien por respeto omito el nombre, decía, palabras más palabras menos: “canta bien el muchachito pero aún hay que esperar muchos años para que ese adolescente merezca escribir sobre él, su carrera aun esta en pañales como para analizarla”.

jueves, 19 de noviembre de 2015

CALIXTO OCHOA SIEMPRE SERÁ UN REY


Por :  Edgar  Cortés  Uparela  
Artículo publicado en Lecturas Dominicales de EL TIEMPO el día 24 de abril de 1994

                                
Lo que no imaginaban Juan y Rafael Ochoa Campo era que, cuando ellos salían a trabajar en el campo, su hermanito de 10 años, Calixto Antonio, trataba de descifrar los secretos del acordeón que tenían para amenizar sus parrandas.
La familia Ochoa Campo, conformada por César Salomón, María de Jesús y sus siete vástagos, estaba pendiente, como la mayoría de las familias de la bucólica Valencia de Jesús (Cesar), de cualquier oportunidad de trabajo en las labores agrícolas o ganaderas para procurar su subsistencia. No escapó a este destino Calixto, nacido el 14 de Agosto de 1934, y muy joven debió desplazarse a Valledupar para trabajar en la finca de Lucas Monsalvo, localizada en las cercanías del pueblo, donde debía levantarse a las tres de la mañana para cumplir su tarea diaria de ordeñar veinte vacas y situar la leche en Valledupar antes de las siete.

viernes, 23 de octubre de 2015

LA JERGA MUSICAL DEL VALLENATO


Abel Medina Sierra
Publicado en Diario del Norte (22,10,2015)

La música como comportamiento humano  es  también un lenguaje, pero que requiere de otro lenguaje para referirse a ella. En este caso, se trata de un metalenguaje. La terminología musical es amplia y colmada extranjerismos en los que prima el italiano.  Otro caso ocurre con las músicas populares en las que los actores son, en la mayoría de los casos, de oídas, con formación empírica y artesanal. En lo que respecta al vallenato, la  terminología universal de la música dice poco a nuestros cultores por la escasa formación y referentes sobre este tecnolecto como se denomina un  lenguaje técnico asociado  a un oficio o profesión.   

martes, 29 de septiembre de 2015

SILVESTRE DANGOND Y POLÍTICA: ENTRE EL DESENCANTO Y LA INCOHERENCIA


Abel Medina Sierra

Publicado en Diario del Norte 28, 09, 15

En las últimas semanas se ha comentado mucho y se han calentado “refritos” mediáticos que tienen al  afamado y polémico cantante guajiro Silvestre Dangond como protagonista.   Esta vez se trata de sus comentarios, como siempre, fuera de mesura y tono, en los que  toma partido hacia ciertas figuras del escenario político nacional.  Esta vez, se presenta a Dangond Corrales como promotor de la extrema derecha y su máximo adalid como lo es Álvaro Uribe Vélez. 
Se han vuelto virales algunos videos  en los que Silvestre, durante un concierto en Envigado  y mientras interpretaba la canción   “Lo ajeno se respeta”  expresa e incita al público a corear: Pa´ que sepa, pa´ que sepa que Uribe se respeta”. En otro concierto expresó: “lastimosamente aquí en Colombia estamos pasando momentos difíciles, que vuelva Uribe y ordene esta jodi´a’”.

martes, 16 de junio de 2015

"GALLO BUENO": CRONICA CANTADA DE UNA ALCALDADA



Por Abel Medina Sierra

En días pasados, el maestro Adolfo Pacheco me enteró de la muerte de José  De La Cruz Rodríguez Marrugo, ocurrió el  27 de mayo, precisamente  dos días antes de la  conversación con Pacheco en una parranda en  Valledupar. De La Cruz, fallecido en Barranquilla, fue tres veces Alcalde  de San Jacinto, Bolívar,  donde fue un gran mecenas de músicos locales el autor de “El mochuelo”, “La hamaca grande” y “El viejo Miguel”. Ambos se alcahueteaban algo más que la música: las  travesuras amorosas.  

sábado, 31 de enero de 2015

EL VALLENATO DE LA ZAFADERA



Abel Medina Sierra
Publicado  en Diario del Norte (31,01,15)

Rolando Ochoa 
Las mujeres  ahora como que están muy regaladas  o son, como dijo Mile Zuleta, “Mango bajito”; según se desprende de los imaginarios que se están entronizando desde las canciones vallenatas de la Nueva Ola. Si escuchamos las canciones de los más jóvenes y “pegados” compositores del género, llegaríamos a concluir que las chicas son un parche del que se pueden desprender en cualquier momento sin ninguna contemplación ni reparo sentimental.
No se sabe si es que hay una “lluvia de mujeres” persiguiendo a estos noveles autores y que tienen que estarlas espantando como moscas ante tanto asedio, o componen estas líricas para que se ajusten a los muy apetecidos intérpretes que sí suelen ser acosados por tantas groupies o “bandidas de casetas” como las llama despectivamente Joaco Guillén.